sábado, 3 de noviembre de 2012

UNA BUENA SENSACIÓN

Entraste en la carpintería “BENITO” aconsejada por tu amiga: tiene mucho prestigio y sus ventanas son de gran calidad, te dijo.
            Sale a recibirte un operario expresándose con profesionalidad. Tú estás convecida de tener las ideas claras le informas de lo que quieres. Él te invita a ver la exposición y pasasteis por el taller, recibiste una grata sorpresa al ver un alto porcentaje de mujeres operarias trabajando al mismo nivel que los hombres.
            Ja ¿Las ideas claras?. Empezó a enseñarte una gran variedad de ventanas , perfiles de diferentes tipos: con y sin rotura de puente térmico, que si de la serie 2000, 2300, 3000 y 3500 en cortizo, Technal, unicity, FX, GY, Loreal etc y también tenemos diferentes perfiles de Alumafel, te dice. Escuchabas con amabilidad toda la información que te daba y al final tu capacidad de retener todo aquello te superó y sin darte cuenta gritaste BASTA QUE LIO.
            El operario sonrió y cambió de táctica, enseñándote unas hermosas fotos de ventanas, según pasabas el muestrario te paraste en una foto, no sabes porque te llamo la atención, quizás esa luz tenue que ilumina parte de la biblioteca, o esas bellas cortinas, el balaustre de los cristales o simplemente el conjunto con sus flores incluidas. El caso es que tu imaginación por un momento se traslado en el tiempo a estar asomada a esa ventana disfrutando de aquel momento fuera el que fuese, te gustó esa sensación. Compraste ese tipo de ventanas y las decoraste acorde a la foto.
            Pasaron dos años y te encuentras asomada a la ventana, recordando el día que entraste a la carpintería “Benito”. Juan se acerca por detrás, te coge por la cintura.
            -Estás muy pensativa
            -Estoy recordando cuando me vendiste las ventanas y me enseñaste esa foto que me dio tan buena sensación...

NUEVAS EMOCIONES

Isaac necesita poner sus sentimientos en orden. Lleva una vida ordenada; tiene trabajo (que es un milagro hoy en día) y una relación de ocho años con Maria, pero... apareció Patricia y en su interior se produce una lucha de nuevas emociones.
         Ese fin de semana Maria trabaja e Isaac aprovecha para relajarse en las montañas de Orbaelle , situadas en el Occidente Asturiano.
Disfruta de un paseo al lomo de un hermoso caballo. El canto de los pájaros van al ritmo de las hojas que producen los árboles al chocar unas con otras. Intenta distinguir una dulce melodía que oye a lo lejos, galopa hacía esa música que le parece celestial. A una distancia prudente distingue a nueve hermosas mujeres de largos cabellos y vestidas con gasas blancas, bailando y tocando diferentes instrumentos. Se acerca muy despacito para que no lo vean, pisa una rama y  sorprendentemente  ve como se convierten en piedra, se acerca y la cara de todas las bellas ninfas son como la de Patricia, acerca su mano temblorosa y nada más tocar la fría piedra se evaporan.
Despierta bajo un hermoso pino silvestre. A lo lejos oye una dulce melodía...

LOS AMIGOS


Nemesio contestaba a las preguntas del presentador del programa “LEER ES UNA FORMA DE VIVIR”, en su voz se detectaba su nerviosismo.
-Intenté plasmar en este libro las vivencias de cuarentas años como camarero en el café-bar LOS AMIGOS. Es un local atípico en estos tiempos, quizás por eso está lleno de vida. Cuando recogí mis pertenencias al jubilarme, vi guardado en un cajón del café-bar una recopilación de folios con testimonios y anécdotas de los clientes que pasaron por allí, que no fueron pocas,- hace un gesto con la cara a modo de nostalgia....
Realmente Nemesio pensaba que no merecía ese premio, su única intención era entretenerse, tenía que ocupar su tiempo en algo y que mejor manera que ordenar aquel montón de folios. Vivía al rescribir su vida ordenadamente con un poco de coherencia, repasando y saboreando cada momento. Lo hacía sin prisa. Cuando dio por terminado el trabajo, lo dejo encima de la mesa de su pequeño escritorio, durante un mes hizo de pisapapeles, hasta que un día su nieta le fue a dar un beso al despedirse y le llamó la atención ese montón de folios, coge uno y se pone a leer. La carcajada que echó se oyó hasta el otro extremo  de la casa.
-Abuelo ¿qué es esto?, es buenísimo.                                                                                               
-Son recuerdos hijita, historias que me contaban los clientes cuando trabajaba.
-Me lo puedo llevar para leer.
-Claro. Para mí será un honor que lo leas.
....Y sigue diciendo Nemesio, mi nieta me convenció para que me presentara a este concurso.

ETERNA JUVENTUD

Uno de los deseos del ser humano es el de vivir eternamente en un cuerpo joven. ¿Dónde están los abuelos con sus canas, su piel arrugada y sus huesos retorcidos...?
Elena se enfurecía cada vez que salía con su madre, Carmen. No heredó su belleza, ni su gracia, pero tampoco heredó su frialdad, su crueldad, ni su superficialidad. Divorciada de su padre coqueteaba con todos su amigos, incluido un chico que le gustaba mucho, pero su madre nunca sabrá los sentimientos que  tenía hacia él, para que..., -seguro que le diría,- ese bombón nunca se fijará en ti, lo que más le dolía es que posiblemente tendría razón. Con el tiempo conoció un hombre maravilloso que la hacía sentir segura y amada, ayudándola a desprenderse de sus complejos.
Elena y Carmen pasaban por hermanas, aparentando la mayor de las hermanas Elena. Carmen aclaraba muy gustosa el mal entendido, disfrutando al ver las caras de sorpresa que halagaban su belleza y juventud.
El paso del tiempo dibujaba en el rostro de Elena las arrugas propias de su edad, su cabello entrelazaba las canas con su color natural. Cuando se miraba en el espejo, no podía evitar compararse con su madre. Carmen a pesar de sus años y gracias a las operaciones estéticas, tan bella y joven...., pero al final tan solitaria.
Elena levanta la cabeza de su lectura, ve a su hija Maria y sonríe. Juan protesta,- sigue abuela, ¡que pasó después!, ¿consiguen escapar.....? Maria mira desde la puerta una estampa envidiable. Su anciana madre rodeada de nietos alrededor de la chimenea intenta hacer volar la mente de sus nietos a mundos donde los sueños pueden ser posibles.

MALDITO TABACO


Cada vez que Carmen subía por la calle “La Vega”, maldecía esa costumbre malsana que
tenía desde hace muchos años.
            Su intento por dejar ese vicio que la había atrapado en sus redes, fue en vano. No había chicles de nicotina, parches, caramelos, libros e incluso guardar el dinero para comprarse un capricho como la habían aconsejado, que pudiera despegarla del sabor de una calada al tiempo que se  tomaba un café. Ver salir el humo de su boca suavemente, incitándola a jugar haciendo coronitas la relajaba de una manera especial.
            Pero a cada paso que daba por la cuesta de la dichosa calle, Carmen se decía.- Maldita sea, tengo que conseguir dejar esa mierda.

            Después de un domingo de saborear cigarro a cigarro, decide que el día siguiente sería ese día especial, donde ganaría el pulso al dichoso tabaco. Durante un mes con gran esfuerzo deja de fumar diecinueve cigarros de veinte que solía fumar diariamente. Un dichoso cigarro, el de las seis de la tarde, le recordaba que estaba fracasando y decide que esa semana va a fumar hasta reventar.
            Durante siete días fumo, fumo y fumo hasta que llegó asquear el tabaco, después no fumo ni un cigarro más, cada vez que pensaba en el cigarro le daba arcadas. Soñaba que un monstruo en forma de humo la perseguía cada vez que ansiaba volver a fumar, pero con el tiempo ese monstruo se fue empequeñeciendo hasta desaparecer.

           

UNA MUJER CORAJE



                        --DATE PRISA, este sitio me pone los pelos de punta.- Le comenta Daniel a Pedro, al tiempo que su cuerpo se estremece por el lugar.

            Samanta se siente asqueada una vez más, no consigue quitar su olor, ¡cuanto odiaba sus caricias!.
            Su belleza madura pero explosiva había cautivado de una manera enloquecedora a Carlos, solo una joven le había echo sentir algo parecido como lo que le hacía sentir Samanta.

            Samanta recopiló durante seis meses, todo tipo de pruebas; escuchas telefónicas, fotos comprometedoras y fotocopias de documentos que lo llevaría a la cárcel de por vida, tanto a él como a toda la organización, pero... tenía que saber donde estaba el cuerpo de Estela, la necesidad de llevarla a casa superaba cualquier estado emocional. Escucha de una manera casual, como Carlos presumía ante sus amigos de la belleza de Estela, contándoles con pelos y señales cada rincón de su cuerpo y del placer que había sentido cuando la vio morir... Le dio arcadas, echó a correr hacía el baño, tras  vomitar se mira al espejo concentrando en sus puños toda la rabia y dolor, siente correr la sangre por sus manos, abre los puños, ve un par de uñas rotas.

            Una semana más tarde, Carlos le dice a Samanta.- Hoy va a ser un día importante, la reunión será inolvidable,- se acerca, la coge de las manos y le da un beso, mirándola a los ojos le sigue diciendo,- llegaré a lo más alto. Tienes todo el tiempo para ti, puedes ir de compras o a donde te apetezca, estaré todo el día ocupado.

            Las noticias da un comunicado de última hora que atrae la atención de la población. Ha sido detenida la mayoría de los componentes de la mayor “Organización de la Mafia” incluyendo a sus jefes. La polia.......

EL ROBO DE LA AMBULANCIA

 

            Julia se encontraba sentada en la comisaría contándole al inspector todo lo que le había dicho Adán, antes de entregarse a la policía.
>>Esta mañana salió de casa dando un portazo y maldiciendo su mala suerte, corrí tras él, pero fue inútil. Había pedido trabajo en comercios, obras y empresas de todo tipo, recibiendo la decepción de que nadie lo llamara, después de intentar la venta ambulante, que al final lo dejó por ser perseguido por gamberros y los propios comerciantes de la zona, dijo que solo le quedaba pedir y lo iba a probar antes de pasar a mayores, aunque sabía que iba a pasar mucha vergüenza, decía que debía de ser la única persona en el mundo que no tenía una estrella que le iluminara.
Estando sentado en la puerta del centro comercial con la cabeza gacha, veía como alguna persona le echaba algún euro, de repente siente un ruido extraño y cuando levanta la cabeza un enorme gato negro se abalanza hacia él arañándolo.- El inspector tiene que aguantar las ganas de reír, “imaginándose la situación”.- Le costó quitarse al gato unos cuantos arañazos, al día siguiente vuelve a probar fortuna haber si tiene más suerte, se queda dormido pues la noche la había pasado muy mal, cuando siente hacia el costado derecho una humedad que le despierta sobresaltado, no sabía donde se encontraba hasta que fue consciente de donde estaba, bueno... el caso es que un perro lo debió de confundir con un árbol.-El inspector echa una gran carcajada.-Julia lo mira de mal humor, pero no dice nada porque cuando se lo contó Adán a ella hizo lo propio.- Cansado de su situación se levanta tirando las cuatro monedas que le había dejado la gente y de muy mal humor se dijo a si mismo que pasaría a mayores.
            Entonces decide robar el banco que se encuentra al lado del hospital. Lo cierto es que debió de ver muchas películas, porque se pone una media en la cabeza cuando entra al banco y con un palo en la mano dentro del bolsillo haciendo de pistola, entra todo nervioso, va hacia la caja y le dice a la chica que se encontraba detrás de ella. ESTO ES UN ATRACO. Según me decía le temblaba hasta la punta de los pelos, ¡¡¡ hay pobre Adán !!! unos chiquillos tiran unos petardos.- que susto me lleve me dijo Adán,- pensaba que era la policía que lo tenía acorralado, según me dijo le paso por la cabeza la película de Clint Eastwood . Quitándose la media, hecha a correr hacia la calle mirando en todas las direcciones ve una ambulancia con la puerta del conductor abierta, se dirige hacia ella y entra sin mirar ni pensar más.
            El inspector se disculpa preguntándole si quería un café,- ya se imaginaba Julia que no podía más, pues su cara se lo estaba diciendo, aunque se metió en un despacho y cerro la puerta se oía las risas del inspector en toda la comisaría, todos quedaban mirando en la misma dirección. Vuelve con dos tazas de café en la mano y los ojos enaguados de tanto reír, se sienta y le incita a Julia que siga contando lo que paso.
            Después de arrancar la ambulancia y dirigirse hacia la carretera a toda prisa, es cuando se da cuenta que lleva con él cuatro ancianos.- Tú no eres conductor de ambulancias, ¿verdad?,- le dice un anciano. Adán los mira sorprendido preguntándoles que hacían allí, Los ancianos le cuentan que todos los días va la ambulancia a recogerlos a sus casas para llevarlos al hospital hacer su tratamiento diario de rehabilitación y una vez acabados los llevan de vuelta a sus casas.
MIERDA, MIERDA Y MIERDA, ¿nos es tener mala suerte? Cuando yo digo que no tengo una estrella que me alumbre, ¿ y que podía hacer yo? Los lleve a su casa, lo cierto es que se lo pasaron bien, me pidieron que fuésemos a tomar un café, me contaron sus historias, es increíble las ganas de hablar que tenían, me dice Adán. Y esa es toda la historia.
Ven entrar por la puerta al gerente de la compañía de ambulancias con los ancianos y los familiares de éstos.- No vamos a presentar cargos, le dicen al inspector.
Transcurridos una hora un policía baja a los calabozos de la comisaría y le dice a Adán.- Tienes suerte amigo, parece que una estrella alumbra por ti, anda vamos.            

VACACIONES EN EL OCCIDENTE ASTURIANO

                       
            En la comarca del Occidente de Asturias, en municipios como Coaña, Navia, Luarca, Tapia de Casariego, entre otros, los ruidos rutinarios se desvanecen, dando alegría a sus habitantes después de disparar el gran chupinazo entre pasacalles con charangas, procesiones, regata de botes y competiciones a nado, como el descenso del Navia, en las aguas de una ría que la contaminación le ha negado el derecho de engendrar y dar vida como en sus mejores tiempos; teatro al aire libre, festivales culinarios y las grandes verbenas  de nuestros municipios. Dan sus últimos coletazos a los festejos de sus patrones, volviendo a la rutina después de un derroche de alegría.

En este verano loco, entre grises brumas y agua primaveral, los días esperan el calor del sol para que le devuelva su vitalidad viéndose recompensados algunas veces.

 En mis recorridos por mi municipio veo pasar a los peregrinos en su recorrido hacia Santiago, apenas llevan equipaje, a pesar de que el viaje suele ser largo, recorren con vista de águila todos los recodos de los lugares por donde pasan absorbiéndolo como esponjas, para en un futuro poder contar a sus gentes las maravillas vividas. 

Aprovechando un día soleado me dirijo a un lugar de mi localidad, donde algunos la llaman el “puente arpa”,  construida en cemento y hierro. Desde aquí quiero dejar mi mente en blanco, intentando escuchar las enormes cuerdas de esta robusta arpa, imagino baladas nacidas  al entrelazar las notas con gran armonía, mientras me asombro al recorrer con la vista todo cuanto me rodea. Al fondo azuladas aguas, con sus casas, sus jardines, sus fabricas y diminutas figuras que son sus habitantes, a mi espalda los verdes prados con sus casitas, sus bosques y los bellos montes, y me hincha el orgullo de vivir en una zona tan hermosa.

Los días de fiestas, playas, caminatas reconfortantes, lecturas que nos transportan a distintos lugares y el placido descanso se van acabando. Cuando no se tiene prisa el tiempo se vuelve perezoso, tranquilo, espectador de un dinamismo que le otorgue de nuevo su protagonismo.

El reloj va marcando las horas a paso firme y el último día de estas vacaciones tocan a su fin. Fuera cualquier ruido que denotaba vida, se vuelve silencio, para que la noche como un sedante nos acaricie en nuestro sueño. El tiempo ha cobrado su protagonismo con el sonido del despertador, la rutina llega a nuestras vidas en espera de un deseado próximo descanso.

LA COMPLICIDAD DE LAURA Y LA MAR


            Laura se encuentra en su rincón favorito mirando la mar, ese mar del cantábrico que la conoce tan bien. Su madre nunca entendió como la podía atraer tanto, después de recibir tanto dolor de ella. La mar se quedó con su padre siendo ella muy niña, también con  su marido hace ya tantos años, pero a pesar de todo había complicidad entre ellas.
            Cuando le rebato a su marido, no pudiendo resistir estar sin su amado, una noche de verano decidió ir en su búsqueda. Ese día la mar estaba furiosa, rugía como queriendo alejar a cualquiera que se le acercara, sus olas se balanceaban con rabia arriba y abajo. Pero Laura no la quiso escuchar, se lanzo en ella con la misma rabia que desprendía sus olas furiosas, intentó hundirse entre las profundidades buscando que la llevara con su marido. Ante la desesperación de Laura, la mar se apenó de ella y entre sus brazos la recogió acunándola como una madre acuna a su bebe para tranquilizarlo, la llevó hasta la orilla intentando calmarla y calmándose ella. Laura se levanta estando ya en la orilla, se da la vuelta y la maldice por no acogerla como acogió a su padre y a su marido.

            Desde aquel día la visitaba todas las semanas, al principio para maldecidla, pero después era como la amiga que le cuentas todas tus alegrías y penas. Así supo la mar del cantábrico que Laura se volvió a casar y tuvo unos niños preciosos que se los llevaba todos los veranos. Que era muy feliz. Laura mira a la mar embelesada, había cierta complicidad entre ellas.

Desde su enfermedad  decidió que no quería acabar sus días en la cama de un hospital. Su vida había sido larga, su segundo marido hacía años que había muerto. Dejo una carta escrita a sus hijos, había tomado su decisión. Hoy se quiere despedir de esa gran amiga que un día hace ya muchos años la devolvió a la orilla, esperando que hoy la acoja entre sus brazos acunándola hasta el fondo de su ser.

EL DEBUT DE ESTELA


Estela estaba nerviosa, su debut en el teatro Campoamor fue anunciado por todos los medios de comunicación. El decorado está preparado, el paisaje de color azul y ocre le da un toque de fantasía a una historia triste.
            Estela se prepara con tranquilidad, no quiere olvidarse de ningún detalle, todo tiene que estar perfecto, Ana su mejor amiga le ayuda y tranquiliza.
            -Es la hora Estela. Le dicen.
            Cuando pasa por el pasillo la saludan dándole ánimos. Juan su representante le coge la mano y le dice
-No te preocupes todo va a salir bien, aprovecha esta oportunidad, abrirás puertas.
Estela sonríe tímidamente. Está a rebosar de gente, dice emocionada.
Según iba actuando los nervios iban desapareciendo, su timbre de voz clara y brillante en contextos corales y operísticos hizo que el publico se levantara en aplausos varias veces. Se sentía cómoda con su representación, una vez que terminó se emocionó viendo al publico de pie, aplaudieron durante diez minutos sin parar, Estela hacía reverencias dando las gracias y recogiendo algunas de las flores con que la obsequiaban.

DOCE AÑOS DE LÁGRIMAS

Tras la verja del colegio la veo jugar con sus compañeras, creo que es feliz, me mira y la llamo...

            DOCE AÑOS ATRÁS
            Rosana se puso de parto, su marido estaba de viaje y ella lo prefiere así, no sabe con seguridad quien es el padre de su bebe pero enseguida va a salir de dudas.
            Después de quince horas de parto le ponen sobre su pecho a una hermosa niña, su pelo negro y su piel de un color aceitunado le despeja la duda de la paternidad de su hija. ¿Cómo se lo voy a decir a Luis? ¡nunca me perdonará!, me echará de su casa, me despojará de todo, ¿cómo voy a cuidar de mi hija?, dejé mi trabajo para casarme y acomodarme en una vida de lujo. Después de tantos años ¿como  voy a conseguir trabajo?, pensaba Rosana mientras tenía a su hija sobre su pecho.
            Estando en la habitación conoce a su compañera Eva que le enseña a su hijita, una niña de cabellos rubios y una piel tan blanca como la leche. Así debería ser mi hija y la de Luis, piensa Rosana sin saber que va hacer. Llega la noche y aunque intenta dormir no puede, Eva se encuentra profundamente dormida, de repente oye como corre la gente de un lado a otro dando gritos desesperados, “FUEGO, FUEGO” no lo piensa dos veces, coge a la niña y sale a la calle. Mi compañera de habitación se encuentra adentro le dice Rosana a una enfermera, ésta entra en el edificio saliendo al poco tiempo con una niña morenita en sus brazos y diciendo pobre Eva.

            Me mira y la llamo..., viene sonriendo, quisiera decirle lo mucho que me arrepentí, pero estaba desesperada, me quito un pendiente quiero que tenga algo mío, se lo doy diciéndole guárdalo siempre y hecho a correr con los ojos vidriosos por las lagrimas que quieren escapar al sufrimiento de estos doce años.

EL SECRETO DE LA MALETA

Qué bien vecinos nuevos, piensa Elena mirando por la ventana hacía la casa de al lado. El coche en que vinieron los nuevos vecinos estaba a rebosar de objetos.
Un hombre de unos cincuenta años y un muchacho de unos dieciséis, salen del coche. Elena hecha a correr a la cocina para coger una manzana y volver a su habitación para seguir observando a los vecinos (esto promete algo interesante, piensa Elena), no es que fuese una chismosa, más bien se movía por la curiosidad, quería enterarse de todo aquello que las personas guardamos para nosotros con celo, y claro está que todo el mundo tenía su secretillo.
Ve como van sacando todos los enseres del coche, pero lo que le llama la atención es una maleta  raída, descolorida por el paso del tiempo, era única, destacaba en el suelo de la acera rodeada de varias maletas a juego, grandes, medianas y pequeñas todas ellas nuevas y pensó ¿que tendrá esa maleta dentro?. Elena de gran imaginación empezó hacerse una película en su cabeza a causa de la maleta.
Esa noche estando ya en su cama le viene la maleta a su cabeza, no se la podía quitar de su mente por más vueltas que le daba tenía que saber que secreto tenía esa maleta. Pasado un mes Elena y el  muchacho de la casa de al lado que se llamaba Isaac, se hicieron muy amigos, una tarde cuando volvían juntos del colegio ella se atrevió sacar a relucir el comentario sobre la maleta, diciéndole que los había visto cuando llegaron y que le había llamado su atención.
Isaac le comenta que su padre la guarda de recuerdo, era de su abuelo. Un día cuando era pequeño la cogí para guardar unos juguetes viejos, pero me la quito de las manos y me dijo que nunca más la volviera a coger, ¿por qué tienes tanto interés por ella?.
No se... me da la impresión que hay algún secreto metido en esa maleta, quizás abriéndola salimos de dudas, le dice Elena con cara picara.
Isaac era un chico fácil de convencer, quedaron para el día siguiente su padre iba a la ciudad y era el momento más adecuado para abrir la maleta.
Sentados en el suelo delante de la maleta deciden abrirla, no había ningún candado, así que mucho secreto no debía de haber le dice Isaac. Pero cuando empiezan a mover la cremallera sus corazones laten a gran velocidad, pegan un salto hacía atrás cuando ven a una muñeca de goma con un tacto casi humano. Mi abuela grita Isaac, Elena lo mira con sorpresa recogiendo una carta que tiene la maleta y se dispone a leerla.

Quisiera dejar para el recuerdo parte de mi historia de amor, quiero pedir a mi hijo que se lo pase a los suyos cuando tengan dieciocho años no antes, (la edad es capricho, es la edad que yo tenía cuando empezó mi historia) y éste al suyo y así sucesivamente.
Es raro que una mujer haya hecho tal locura por un hombre pero Irene la hizo, me explicaré.
Me ganaba la vida de ventrículo realizando espectáculos con mis muñecos en el CAFÉ PAK, Irene vino todos los fines de semana durante un año a verme y me enamoré perdidamente de ella, pero yo era muy tímido y no me atreví a decirle nada. Mi contrato se terminó y tenía que recoger las cosas y marcharme. En aquella época había muchos emigrantes y yo iba a ser uno más, mi destino Cuba. Lo tenía todo preparado y ya había embarcado, cuando un presentimiento, aunque no sabía el qué, me hizo ir a mi camarote y abrir mi maleta de muñecos, cual fue mi sorpresa cuando me encuentro saliendo de mi maleta a Irene. Después de aquel día estuvimos juntos hasta su muerte, hace un mes.
Ja ja ja, recuerdo que tuve que mandar hacer todos mis muñecos y decidí encargar éste, en recuerdo de Irene saliendo de la maleta. Dicen que se hacen muchas locuras pero la mayoría son por amor.
Elena e Isaac se miraron emocionados. Ya te dije que había un secreto.

TRAS LA FELICIDAD

Era el día más feliz de su vida. Desde que murió su madre siendo una niña, su vida había cambiado. Su padre se volvió un hombre egoísta y huraño, se resguardaba en el alcohol y cuando llegaba a casa pagaba su desgracia dándole palizas. Le había obligado a casarse con Alfredo, un hombre quince años mayor que ella, pensaba que no podía ir a peor las cosas y las aceptó sin protestar, saldría de una casa llena de odio, menos mal que su madre no vivía para ver en lo que se ha convertido su padre y su vida. Pero su matrimonio aunque solo duro dos años fue tan desgraciado como su niñez, no solo tenía que aguantar a su marido sino que tenía casi siempre a su padre en casa. Un día la llaman del trabajo de Alfredo para darle la mala noticia, su marido se había caído de un andamio a treinta metros de altura, había muerto, menos mal que se lo comunicaron por teléfono, nada más colgar se hecho a reír pensando ¿malas noticias?. Estaba decidida a coger las riendas de su vida.
Pasaron cinco años de aquello, hacía un año que había conocido a Moisés, era un hombre bueno y trabajador, a su lado conoció la felicidad y decididos a emprender una vida juntos deciden casarse, pero Elena estaba triste, no sabía porque tardaban tanto..., no había aceptado que un accidente de trafico frustro su felicidad.

¿SEREMOS TRES...?

En este día primaveral la plaza, está espléndida. Algunos de sus caminantes paseando relajados,   otros con paso ligero intentando no llegar tarde a su destino. Un Chico sentado en el muro leyendo, empapándose del sol del mediodía. Pero lo que más me llama la atención es la gaviota que tengo a mi lado, me mira cada vez que digo en un suspiro ¡ que bonito día!, no se asusta, intuye que no la voy hacer daño, me estiro cogiendo la barandilla para que entre por mis poros los rayos de sol y me río, porque miro a la gaviota y la veo como estira su cuello y sus patas intentando copiarme.
Recuerdo cuando llegue a esta ciudad llena de grandes propósitos, lo cierto es que las prioridades fueron cambiando según surgían los acontecimientos y al final los grandes propósitos cambiaron, quizás sean más pequeños pero reconozco que más importantes y uno de los más importantes fue conocer a Juan.
Tengo que darme prisa Juan me espera, hoy posiblemente sea uno de los días más felices de nuestras vidas, la doctora nos dará el resultado...¿ seremos tres?.
Voy a la cocina abro la nevera y cojo una de las sardinas que tengo para la cena, se la doy a la gaviota, no se..., me da que me traerá suerte. Alza su vuelo con la sardina en el pico, mira hacia atrás mirándonos como despedida.

ABUELO



Siempre adoré a este teléfono, es la herencia más preciada que pude recibir. Cada vez que quiero volver a mi niñez marco mi número secreto.
Cuando tenía cinco años me sentaba en el suelo junto a mis hermanos y primos alrededor de la chimenea de la sala, esperábamos con ansiedad que mi abuelo se acomodase en su sillón preferido, estaba desgastado por el tiempo, “en este sillón se sentaba mi padre a contarnos historias increíbles”, nos decía cada vez que se sentaba en él, con un punto de nostalgia y orgullo.
Este teléfono fue de dos hermanas, una era una mujer buena y compasiva con sus semejantes,  como un hada y la otra era envidiosa y malvada como una bruja, nos decía cada vez que sonaba, casi siempre es portador de buenas noticias y cuando las noticias no son buenas es que la bruja lo estaba utilizando y nos empezaba a contar la historia de las dos hermanas explicándonos porque eran tan diferentes.
Siempre nos iba arropar dándonos un beso de buenas noches, no es solo privilegio de los padres nos decía, también es privilegio de este viejo.
.¿Abuelo como me podré poner en contacto contigo cuando ya no estés?, -le preguntaba sin darme cuenta de la crueldad de la pregunta. Me gustaría que estuvieras siempre conmigo pero mama dice que no va a poder ser, ¿cómo me pongo en contacto?. No te preocupes Laura me decía, voy hacer una carta diciendo que el teléfono que está en sala sea para ti cuando yo ya no esté y me llamarás marcando este número, se acerca al oído y me dice un número, pero es un secreto entre tu y yo. Buenas noches abuelo, me da un dulce beso mientras me arropa.